La bóveda central de media naranja se apoya sobre pechinas de las que parten los cuatro arcos torales de medio punto, dos de ellos ciegos, que terminan en cuatro columnas de capiteles cilíndricos con escenas bíblicas (fotos 8 a 11). Los capiteles cilíndricos no son muy habituales en el románico, por lo que podemos deducir la habilidad y destreza de los maestros canteros al esculpirlos. El cimacio, también decorado, y la cesta parecen estar tallados en una sola piedra; descansan sobre pilares entregos cilíndricos de unos 2,80 m de diámetro y se construyeron con grandes bloques de sillería (fotos 12/13).
 |
 |
Las escenas en ellos esculpidas, empezando por los del lado del evangelio son: leones afrontados (foto 12, enlaces 1/2); Sansón desquijarando al león (enlace 3); posible representación de Daniel en el foso de los leones (enlace 4), aunque los leones no parecen estar sumisos sino más bien mordiendo al personaje de pie; personaje que cabalga otro león, quizá otro Sansón (enlace 5). En los del lado de la epístola (foto 13, enlace 1) piñas y volutas; un par de fieros leones devorando a niños (enlace 2); la Adoración de los Magos (enlaces 3/4) y la Degollación de los Niños Inocentes (5 a 7).