Demasiado limpia y nueva para llevar allí tantos años ¿verdad?. Se abre en el muro meridioanal (foto 1) y podemos especular mucho sobre su originalidad, pero lo mejor es olvidarse de conjeturas y admitir, como mínimo, que si estamos ante una reproducción del siglo XIX, el resultado es fiel al estilo y el modelo del que copió, probablemente destrozado en aquellas fechas, que era totalmente románico.

En este sentido, la disposición de todos sus elementos es arquetípica: arquivoltas de medio punto con bocel (foto 2, enlaces 1/8), columnas de fuste monolítico (enlaces 2/5) con capiteles esculpidos y basas áticas.

La decoración de los capiteles es muy sencilla: los cimacios son lisos y en las cestas se talló una moldura que los divide por la mitad en sentido horizontal (enlaces 3/6).