El ábside (foto 1) consta de un tramo recto, el correspondiente al presbiterio, y uno semicircular. Este último se compone de dos cuerpos, separados por una imposta de rombos, y basamento.

Dos contrafuertes en forma de prisma en el cuerpo inferior y de semicolumna en el superior lo dividen en tres calles o paños de los cuales sólo el central lleva ventana. El alero de la cornisa se sostiene por medio de una serie de canecillos, la mayoría esculpidos, y los dos capiteles de las semicolumnas. Todo ello os lo describimos más detalladamente en la siguiente página.