La puerta meridional es, hoy en día, el único acceso al interior del templo. Se abre en cuerpo resaltado (foto 1) flanqueado por las dos ventanas rematadas con arco de medio punto y abertura en forma de aspillera (la de la izquierda ha perdido los capiteles y las columnillas esquineras que la decoraban).

Se compone de arco de medio punto y tres arquivoltas (foto 2, enlaces 1/2). La interior es baquetonada y apoya en dos capiteles: el de la izquierda (enlace 6) se decora con un águila que despliega las alas y el de la derecha (enlace 7) con animales afrontados. El guardapolvos (enlace 8) es de ovoides secantes en los que se inscriben hojas.
La cornisa de la portada (enlace 5) presenta, de izquierda a derecha, ocho canecillos, a saber: cruz de Malta (enlace 9), liso, cabeza de bóvido (enlace 10), tonel con pequeña cabeza, arpista (enlaces 11/12), titiritero (enlace 13), liebre o conejo que imita a un titiritero (enlace 14) y personaje que toca un cuerno (enlace 15).