Aparte de los canecillos ya vistos en la cabecera, el edificio conserva los que se colocan bajo la cornisa de la nave, tanto en el muro sur como en el septentrional. La mayoría se encuentra en buen estado, pero unos pocos son difíciles de observar por los añadidos posteriores. Empezaremos por los del muro de mediodía y, como siempre, de izquierda a derecha. Los motivos con los que se decoran son: animal de espaldas con la cabeza volteada (enlaces 1/2); espiral doble (enlace 3); diversas bolas alrededor de una central (enlaces 4/5); engranaje escalonado con espirales grabadas en los lados y en la parte superior (enlaces 7/8); círculos concéntricos grabados en dos molduras (enlaces 9/10); ...

; ... bola con caperuza en triple caveto (enlaces 11/12); rollo con algo indefinido en la parte inferior y cabeza plana en la superior (enlace 13); bola unida a un pequeño pie por moldura vertical (enlaces 14); rollos con círculos grabados en los lados, unidos de igual forma que el can anterior (enlaces 16). Los tres últimos de este lado de la sacristía (enlace 17) llevan formas geométricas en caveto simple. Del otro lado, la serie sigue con molduras en punta con decoración de espirales o escalonadas (enlace 18); punta escalonada en pirámide de seis escalones (enlace 19); bola con caperuza sobre finos cavetos superpuestos (enlace 20); personaje de frente que apoya las dos manos en un bastón en forma de Tau (enlace 21) y bola con caperuza en triple caveto (enlace 22).