anta oloma: spai olumba

Inaugurado el 21 de marzo de 2019, obra del arquitecto Jordi Batlle, el Espai Columba es el capítulo final de una historia que empezó allá por los años 30 de la pasada centuria cuando el Obispado de Urgell vendió las pinturas murales de Santa Coloma al coleccionista alemán de origen judío el barón Van Cassel Van Doorn. Con el inicio de la Segunda Guerra Mundial, el barón tuvo que exiliarse a los Estados Unidos dejando en Alemania parte de su colección, que quedó dividida entre sus herederos y el Gobierno alemán. En 2005, tras largas negociaciones y acatando la voluntad de la baronesa Van Cassel, propietaria entonces de la mayor parte de las obras, el Gobierno andorrano adquirió los frescos del Maestro de Santa Coloma, que regresaron a su tierra de origen el 28 de febrero de 2007.

ESPAI COLUMBA. VISTA DE CONJUNTO.

Tras el éxito de la recuperación de las pinturas murales se planteó el problema de cómo preservarlas y darlas a conocer. Pronto se hizo evidente que restituirlas en su ubicación original era tarea harto complicada y la idea de construir un museo donde exponerlas acabó por imponerse. El emplazamiento no fue difícil de encontrar: se construiría junto a la iglesia de Santa Coloma y museo e iglesia vendrían a conformar una visita única. En el museo se podrían visitar las pinturas originales y en la iglesia, aparte de las pinturas "in situ¨, se recrearía con el método de videomapaje el conjunto entero.

Con los años, el museo ha ido adquiriendo más objetos del patrimonio románico andorrano y ampliando su colección. De todo lo expuesto, junto a los frescos de Santa Coloma, son de destacar, procedentes de Barcelona, "El Beso de Judas" y "La Flagelación", que forman parte de las pinturas murales de San Esteve d'Andorra. Estos frescos estuvieron en posesión de la familia Bosch desde 1926 y fueron adquiridos también por el Gobierno andorrano. Si hacéis clic en cada una de las imágenes, podréis ver al detalle ambos conjuntos.