La cubierta es de madera, a dos aguas y la puerta de acceso, que carece de decoración, se abre en el muro sur, protegida por un porche muy posterior a la edificación románica (fotos 7 a 11).

El Gobierno andorrano, siguiendo una política de recuperación del patrimonio artístico para fomentar el turismo que no sea solo de nieve, ha acondicionado los alrededores de Sant Serni y abierto miradores sobre el valle del Valira.

Una empinada escalera que corre paralela a la fachada sur (foto 12) nos permite acceder desde el pórtico hasta el hastial de poniente (foto 13, enlaces 2/3), junto al cementerio anexo. Una espadaña con dos aberturas para las campanas (enlace 1) remata el muro oeste. Por debajo de aquélla, dos ventanas, una en forma de cruz y otra de doble derrame, iluminan el interior.
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