RUTA 7: VALDERREDIBLE

En la parte más meridional de Cantabria, el río Ebro nos descubre magníficos valles como el de Valderredible. El valle es fronterizo con Palencia, circunstancia que nos deja entrever la influencia del románico palentino en sus iglesias. El movimiento humano es frecuente debido a la cercana cuenca del Ebro lo que permite el establecimiento de grupos humanos dependientes de los grandes monasterios y la proliferación de iglesias. La comarca de Valderredible consta de 52 núcleos de población que alcanzan en la actualidad alrededor de unos mil habitantes. A principios del siglo XX su población sobrepasaba los siete mil habitantes, pero las dificultades económicas y la falta de inversión contribuyeron a la emigración de sus gentes. En la actualidad, el valle se recupera lentamente gracias a la oferta turística que permite al visitante redescubrir su paisaje, su gastronomía y su patrimonio artístico fruto de la historia de mujeres y hombres que se asentaron en él y que, igual que hoy, dispensaron amabilidad a las gentes de paso.
Nuestra ruta seguirá la carretera comarcal CA-273. Empezaremos visitando la iglesia de San Andrés de Valdelomar (foto 1). Es interesante su ábside que presenta una ventana con arco de medio punto y capiteles con decoración propia de los maestros de Aguilar de Campoo, como son los molinillos o remolinos. La espadaña contiene tres vanos, y, al igual que la iglesia, data de finales del siglo XII.

Cerca de la iglesia de San Andrés se encuentra la iglesia de San Martín de Valdelomar (foto 2). Mantiene un ábside bien conservado que presenta canecillos simples y una ventana con capiteles de bolas con caperuza. El hastial se prolonga en la espadaña que también es de finales del siglo XII.

IGLESIA RUPESTRE DE SANTA MARÍA DE VALVERDE.

Siguiendo por la CA-273 nos detendremos en Valverde, donde visitaremos la iglesia de Santa María de Valverde (foto 3). Es una de las llamadas iglesias rupestres, muy abundantes en la zona del Alto Valle del Ebro y situadas cronológicamente en la alta edad media. Formaban parte de eremitorios que, en ocasiones, se ubicaban en cuevas naturales o excavadas en la roca, tomando de esta característica el apelativo de rupestres. Los eremitorios o espacios de retiro espiritual y de soledad dieron paso a espacios compartidos, cenobios, con pequeños oratorios o con un espacio común para el culto y la oración.
La iglesia de Santa María de Valverde está excavada en la roca y se completa con una bella espadaña exenta que se contruyó en el siglo XII. La iglesia rupestre puede datar del siglo IX,
ha sufrido modificaciones, pero mantiene en su interior la cabecera primitiva orientada hacia el Este y abierta en arco de medio punto algo cerrado en herradura y una segunda iglesia de cabecera triple que se comunica con la anterior. Esta duplicidad de iglesias aparece en otros eremitorios rupestres, si bien no hay un conocimiento claro de su razón de ser. Algunas de las hipótesis que se manejan son: mantener separados a hombres y mujeres consagrados a Dios, coexistir dos advocaciones distintas, dedicar una de las iglesias al culto funerario, utilizar una de ellas para la población civil, etc. Encontramos tanto en el interior como en el exterior tumbas antropomorfas y de tipo sarcófago, otra característica de los eremitorios rupestres. La espadaña consta de dos cuerpos con dos vanos cada uno. Los del primer piso presentan arcos algo apuntados con chambrana y los del segundo piso de arco de medio punto y más pequeños, culminando con un ventanillo debajo del piñón. La iglesia ha mantenido el culto hasta nuestros días, a pesar de los períodos de ocupación.

SANTA LEOCADIA EN CASTRILLO DE VALDELOMAR. VILLANUEVA DE LA NÍA: IGLESIA DE SAN JUAN.

Continuaremos por la carretera hasta Castrillo de Valdelomar. Ubicada en un peñasco y formando parte del paisaje distinguimos la iglesia de Santa Leocadia (foto 4). Mantiene la estructura románica de principios del siglo XIII y una torre prismática que sustituyó a la espadaña exenta. El ábside es semicircular y presenta una ventana con capiteles; el izquierdo es iconográfico y el derecho con hojas verticales. La portada es apuntada y sus columnas muestran capiteles con hojas de vid. En el exterior se aprecian sepulturas antropomorfas excavadas en la roca.
Nuestro siguiente destino será Villanueva de la Nía, donde, ubicada en un promontorio, destaca la iglesia de San Juan (foto 5). Conserva de la factoría románica el ábside y el presbiterio y es más antigua que las anteriores. Sus constructores fueron los mismos que construyeron Cervatos, por lo que la iconografía de los canecillos contiene la misma carga de expresividad, así como la estructura del ábside y del presbiterio que es parecida a aquélla. El ábside presenta una ventana de doble arco con capiteles decorados con motivos vegetales y una imposta abilletada. En el interior presenta arco triunfal de medio punto con capiteles parecidos a los de Cervatos, bóveda de cañon e impostas abilletadas en el ábside y presbiterio.
(Publicada el 30 de abril de 2009)